Descripción
¿Quién habría podido imaginar a los filibusteros como gastrónomos sibaritas? No era raro en aquella sociedad nómada acabar alrededor de una mesa bien provista.
Acras de bacalao, cabrito massalé o matoutou de cangrejo hacen de esta cocina una de las más originales que existen: una cocina especiada, a imagen de la vida que llevaban.
Esta obra con más de 60 recetas, está concebida común festín, en el cual historias y anécdotas se suceden a mayor gloria del paladar y de la imaginación.
Deliciosamente ilustrados por Hippolyte, los distintos platos adquieren todo su color y su picante.